"Lejos de rectificar, de asumir culpas, aceptar errores, tomar un rumbo
digno, los múltiples implicados en el absurdo, patético, inútil,
aberrante sacrificio de EXCALIBUR, los individuos fatuos y pestilentes,
los malnacidos impregnados de olor a nauseabunda muerte, siguen
sembrando su incompetencia, ridiculez y oscurantismo "urbi et orbe"
Donde están las cenizas del animal?
Cuando van a contestar a las preguntas cursadas por vía oficial de su esperpéntica actuación?
Cuando caerán sus marmóreas caras al suelo por la vergüenza?
Desde EEUU nos están humillando de forma continua con informes de las
más importantes entidades médicas y veterinarias; allí contaron desde el
primer momento con las entidades de protección animal; con sus
continuos comunicados y acciones nos demuestran, y nos dejan en ridícula
evidencia, que un animal tiene una importancia vital para su familia,
su ciudad y su país.
En EEUU "Bentley" esta cuidado, protegido... Aquí EXCALIBUR es un puñado de cenizas.
En EEUU dan la cara, asumen, informan, actúan...
Aquí se esconden, reparten mierda, ocultan y siguen magnificando la incompetencia.
Javier, el humano varón de EXCALIBUR esta mas animado... Teresa esta mejor...
Parece que esta pareja, en parte de su desgracia, están viendo una pequeña, pero brillante luz, al fondo del túnel...
Pero cuando salgan a la calle, entre cientos de cámaras, flashes y
periodistas ávidos de cualquier exclusiva, un enorme vacío acompañara
sus vidas... para siempre.
Su mejor e incondicional amigo no estará
esperándoles, no podrán intercambiar miradas, caricias, lametazos... No
podrán ir al campo a disfrutar juntos de ese único e incomparable
vínculo que tenían entre los tres.
En EEUU, la propietaria de "Bentley" tiene una razón más para vivir, un amigo que la espera...
Hoy he visto a muchos perros en la clínica: consultas, cirugías... Y
les miraba a los ojos, a esos ojos de perro que esconden tantas cosas
grandes y maravillosas...
Miraba también a sus humanos, deseosos de
que todo fuera bien para que su amigo pudiera seguir disfrutando de una
vida larga y feliz,
Y he llegado a casa, cansado y triste, como todos estos días...
Jamás entenderé como determinadas personas, presuntamente profesionales
de la salud animal, han podido cometer un acto tan cobarde,
precipitado, erróneo, sin corazón ni empatía... Y sin rigor científico
alguno.
Soy veterinario, cometo errores, intento seguir aprendiendo, mejorando en mi capacitación...
Soy veterinario y, ante todo, haré siempre lo posible, y casi lo
imposible, para que ese ser vivo que unas personas ponen bajo mi
responsabilidad tenga TODAS las posibilidades de continuar en este
mundo.
Cansado, triste y, si, avergonzado...
Buenas noches a todos los que sienten."
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